“Alas”, de Mijaíl Kuzmín: la primera novela rusa de temática homosexual

“Alas”, de Mijaíl Kuzmín (Akal, 2019)

Sinopsis:

‘Alas’ es la primera novela rusa que narra un amor romántico homosexual, y lo hace de una manera bellísima, con la delicadeza y la inteligencia que cabría esperar en un autor como Kuzmín, a través de una historia con ciertos tintes autobiográficos, en apariencia muy sencilla pero que, bajo una superficie tranquila, esconde el océano turbulento de cualquier ser humano en sociedad. El protagonista es Iván Smúrov, también llamado Vania, un joven huérfano que queda al cargo de su tío Kostia, con quien se traslada a vivir al populoso Petersburgo. Para el muchacho, este cambio supone algo más que abandonar la vida de provincias; será un viaje iniciático hacia el despertar del amor y los sentimientos en el que, por su inocencia e inexperiencia, se verá enfrentado a circunstancias que no concuerdan con el ideal comúnmente extendido del amor romántico. Pero Vania es lo suficiente inteligente como para escucharse a sí mismo y ser consecuente aunque se vea obligado a enfrentarse a algo desconocido.

Opinión personal:

Hace poco había leído Zuleijá abre los ojos, un libro de Guzel Yájina publicado en castellano, en 2019, por Acantilado. Y en mi interés por seguir ampliando mi conocimiento de la literatura rusa, más allá de Tolstói y Dostoyevski, compré Alas, de Mijaíl Kuzmín (Akal, 2019) cuando lo vi entre las novedades literarias.

Tengo que reconocer que no sabía nada de Kuzmín (poeta, músico y escritor ruso), ni de su obra. Y quizá una parte sea debido a que este autor es más conocido por sus libros de poemas (en poesía rusa reconozco que estoy en pañales), que por su prosa. Entre los primeros se incluyen Canciones alejandrinas (1905), Redes (1908), Lagos de otoño (1909), Palomas de barro (1913) y, el que fuera su último poemario, La trucha rompe el hielo (1929), considerado por muchos su obra maestra y del único que he podido leer algún poema traducido al castellano gracias a un artículo publicado en el Periódico de Poesía de la Universidad Nacional Autónoma de México hallado en mi búsqueda por Internet. En prosa, tiene en su haber su Primer libro de relatos (en el que incluye Alas) de 1906, el Segundo libro de relatos de 1909 (Las hazañas de Alejandro Magno) y, ese mismo año, el Tercer libro de relatos (donde aparece otra novela corta, Soñadores). He buscado, pero de toda su obra, ya sea en verso o en prosa, solo he encontrado publicada en España esta nouvelle, Alas, que la ofrece, entre su catálogo de clásicos de la literatura, la editorial Akal, con la traducción de Manuel Ángel Chica Benayas (en 2013, la editorial Quimeras (México) publicó Alas por primera vez en español).

Asimismo este desconocimiento pudiera achacarse a la represión y prohibición de la homo(bi)sexualidad por parte del régimen soviético y sus intentos por hacer desaparecer su rastro en el arte y la cultura del país. Tras la Revolución de Octubre (también conocida como Revolución bolchevique) de 1917, la toma del poder por parte de Lenin condujo a la negación y revocación de todos los derechos que los escritores y artistas lgtbi habían obtenido a través de las revoluciones de 1905 y febrero de 1917. «Dado que los homosexuales más visibles de las décadas prerrevolucionarias pertenecían a la realeza, la aristocracia o eran políticamente ultraconservadores como, por ejemplo, Leontiev, Przhevalsky, Tchaikovsky, el gobierno de Lenin consideró que la homosexualidad era el vicio de los explotadores de la clase alta.» (Fuente: Ensayo sobre el amor homosexual en la literatura rusa, incluso en los escritos de Kuzmín, por Prof. Simon Karlinsky).

El florecimiento de la literatura y el arte lgtbi que existió durante la década que precedió a la Revolución de Octubre se sofocó gradualmente en la década de 1920. El derecho a imprimir obras consideradas como “homosexuales”, ganado después de la Revolución de 1905, no se extinguió hasta finales de la década de 1920. Las obras de Mijáil Kuzmín, anteriormente aclamadas, a finales de 1920 ya no podían anunciarse ni recibir críticas favorables en la prensa soviética. La trucha rompe el hielo fue el último libro publicado por Kuzmín; a partir de entonces se ganaría la vida como traductor.

En 1933, el gobierno de Stalin declaró ilegal la homosexualidad y según se indica en la introducción de esta edición de Alas, «no por motivos morales, sino para proteger a los menores de posibles violaciones por parte de homosexuales adultos. Se inició así un tiempo de censura y de políticas represivas a todo lo sospechoso de ser homosexual, y se penaron las relaciones homosexuales hasta con cinco años de trabajos forzados». Los arrestos masivos que se produjeron en 1934 y las represiones periódicas llevaron a la invisibilidad virtual de personas lgtbi en la vida y la literatura rusas durante las siguientes cuatro décadas. Kuzmín falleció en 1936 de neumonía, pero su compañero, Yury Yurkun, fue arrestado con otros artistas homosexuales y fusilado dos años después. Y aunque años más tarde la aplicación de la ley contra la homosexualidad se suavizó, no fue derogada definitivamente hasta 1993. Por desgracia, en la actualidad, la homofobia sigue muy extendida en Rusia.

Durante décadas, el antiguo régimen soviético trató de minimizar las contribuciones de Kuzmín arrojando una especie de manto de invisibilidad sobre su obra. En los últimos años, parece que Kuzmín está resurgiendo como un importante escritor queer del pasado de Rusia. Así que espero tener la oportunidad, en un futuro próximo, de leer en castellano algunos títulos más de su autoría.

Como dije antes, Alas fue publicada por primera vez en 1906, dentro del periodo bautizado como Edad de Plata de la literatura rusa, la era del Art nouveau o Modernismo y Simbolismo (a Kuzmín se le asocia tanto al simbolismo ruso como al acmeísmo, no obstante defendió un estilo genuino más moderno y de bella claridad). Cuando el texto vio la luz supuso un escándalo en la sociedad conservadora de la época, aunque fue bien acogida en los círculos literarios progresistas. Según Luis Antonio de Villena «esta obra marcó la fama y el malditismo esteticista de Kuzmín».

Cuando comencé a leer Alas, esperaba encontrar la narración sobresaliente de un clásico escrito de forma convencional. Y de convencional no tiene nada: la narración está fragmentada. Durante su lectura tuve la sensación de estar en una especie de teatro, donde se abría el telón y asistía a la reproducción de una escena, aquella que Kuzmín consideraba imprescindible para que supiera qué acontece y cómo se desarrolla la historia a partir de unos personajes que la mayoría de las veces solo quedan esbozados y, después, se cerraba el telón y cuando se volvía abrir, sobre el escenario se representaba una escena diferente. Salvo el nombre del protagonista, Vania, y un par o tres más, mi cerebro tenía que adaptarse a nuevos personajes cuyos nombres y apellidos me resultaban difíciles de retener, descubrir las relaciones entre ellos y rellenar las lagunas de información entre una escena y la siguiente. Es difícil de seguir, pero se consigue y se disfruta.

Estructurada en tres partes, la primera ambientada en San Petersburgo, la segunda en una comunidad rural y la última en Italia, Alas nos relata la historia de Iván Smúrov (Vania), un joven huérfano que se va a vivir con su tío Kostia a San Petersburgo. Allí conoce a Larión Shtrup, que despierta en él sentimientos que le resultan desconocidos. Este le anima a aprender griego, le introduce en su círculo de amistades, hasta que Vania descubre que Shtrup frecuenta los baños donde se practica el sexo entre hombres y que tiene cierta relación con otro joven, Fyodor. Es entonces cuando Vania se aleja marchándose al campo y, más tarde, a Italia, mientras se hace preguntas y crecen en él deseos de libertad.

Además de la singular forma en que se pasa de una escena a otra, me gustó la belleza y luminosidad de la prosa de Kuzmín. Y, en especial, su alegato a favor del amor. Interesante, asimismo, la visión sobre la religión en la segunda parte.

Por todas las cuestiones comentadas, es indudable el valor de esta novela escrita por Mijaíl Kuzmín (claramente autobiográfica) que comparan con obras contemporáneas de Oscar Wilde y André Gide. No obstante, hay un pequeño aspecto que me ha chirriado durante su lectura y no sé si achacarlo al perfil de los personajes, a la admiración por la antigua Grecia del autor, o a qué. No me considero feminista y aún así, no me han gustado las palabras despectivas sobre personajes femeninos que aparecen en Alas.

Y un comentario final en relación con la pintura plasmada en la portada de Alas que llama la atención, al menos la mía. Se trata de una de las pinturas del inglés Henry Scott Tuke y, como en muchos otros cuadros pertenecientes al impresionismo que forman parte de su legado, se muestra a jóvenes desnudos o con muy poca ropa disfrutando de la naturaleza. En este caso, dos jóvenes sentados en la playa que miran hacia un tercero bañándose en el mar. La pintura es ambigua, pues se puede interpretar como algo inocente o como algo lleno de connotaciones sexuales. Desde mi punto de vista, refleja la admiración por la belleza masculina y la juventud que debía de sentir Tuke, coetáneo de Kuzmín. Una pintura muy acorde con Alas.

«Y la gente vio que toda belleza, que todo amor, provenían de los dioses. Y se volvieron libres y valientes y les crecieron alas».

Alas es una novela corta, publicada en la Rusia de 1906, que versa sobre el despertar del amor homosexual en un joven. Escrita con una curiosa técnica impresionista y una prosa, la de Mijáil Kuzmín, elegante, bella y luminosa. Una lectura muy enriquecedora.

Mi valoración: 4.5/5

Mijaíl A. Kuzmín (Yaroslavl, 1872 – Leningrado (San Petersburgo), 1936) fue un escritor y músico ruso, conocido sobre todo por su poesía. Se crió en San Petersburgo y estudió en el Conservatorio de San Petersburgo bajo la tutela de Nikolái Rimski-Kórsakov. No obstante, dejó la música como dedicación única por la poesía. Sus primeras obras llamaron la atención del poeta y dramaturgo Valeri Briúsov, quien lo invitó a escribir en su revista literaria Vesý, máximo exponente del Simbolismo ruso. Fue en ella donde Kuzmín publicó en 1906 sus «Canciones alejandrinas» y la primera novela rusa de temática homosexual, Alas, el mismo año. En 1908 apareció su primera colección de poesía, Sieti[Redes], pero su poemario más reconocido fue el que publicara en 1929 bajo el título La trucha rompe el hielo, también transgresor por su contenido homosexual.

Título: Alas
Autor: Mijaíl Kuzmín
Traductor: Manuel Ángel Chica Benayas
Editorial: Akal
Género: literatura clásica rusa
Idioma: castellano
EAN: 9788446047667
ISBN: 978-84-460-4766-7
Fecha de publicación: 02/09/2019
Nº de páginas: 144
Dimensiones: 14 x 22 cm
Formato:Rústica

Escrito por

Viajar, es mi pasión. La lectura, mi adicción. El café y el chocolate, mi sostén. Familia y amigos, mi conexión a tierra.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s