Un viaje a la memoria histórica: “Verano del 36”, de Sonia Lasa

“Verano del 36”, de Sonia Lasa (Egales, 2019)

Sinopsis:

San Sebastián 1981. Amaia estudia Periodismo y, por sugerencia de su profesor de Historia, debe ampliar el trabajo que está realizando acerca de la Guerra Civil. Este hecho marcará el comienzo de un de un viaje, en el que la acompañaremos, a través del testimonio de quienes vivieron sus consecuencias en primera persona. Gracias al empeño de Amaia por saber de lo que todos callan, nos sumergiremos en los días grises de la contienda. Ane, su abuela, tuvo que quedarse sola a cargo del caserío familiar y nunca antes había querido hablar sobre lo sucedido entonces, hasta que Amaia descubre una vieja fotografía donde aparece una misteriosa mujer, por lo que acabará desvelando su secreto mejor guardado, regalándole a su nieta una expresión de sí misma que desconocía hasta ese momento.

Opinión personal:

La última novela de Sonia Lasa, Verano del 36, prologada por la escritora Mila Martínez y publicada por Egales (2019), es muy diferente a las anteriores. De corte feminista, aborda la historia de amor entre dos mujeres, pero su autora, en esta ocasión, ha optado por adentrarse en los vericuetos de dos épocas significativas en la Historia de España, la Guerra Civil y principios de los años ochenta. Y, en mi opinión, lo hace con soltura, sabiduría y bastante acierto.

Verano del 36 supone un viaje a la memoria histórica española gracias al magnífico trabajo de documentación realizado por Sonia Lasa.

La novela transcurre en el País Vasco, y la primera época, narrada en tercera persona, es otoño de 1981. Un año emblemático en la Historia de España porque, en febrero, tuvo lugar un intento fallido de golpe de Estado, auspiciado por el teniente coronel Antonio Tejero y miembros de la Guardia Civil (durante el pleno de investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo), que condujo a la manifestación más grande de la Historia de nuestro país a favor de la libertad, la democracia y la Constitución. 1981 fue también el año en que se firmó la primera sentencia de divorcio desde 1938, un derecho instaurado en la República y derogado por Franco. Ese mismo año, los debates sobre si España debía o no entrar en la OTAN estaban a la orden del día y las organizaciones proderechos de las mujeres seguían organizando manifestaciones a favor del aborto (su despenalización no se consiguió hasta 1983). Este es el marco histórico elegido por la autora para situar al personaje de Amaia, una estudiante de Periodismo cuyo profesor de Historia le pide que enriquezca su trabajo sobre la Guerra Civil con algunos testimonios de quienes sufrieron sus consecuencias en primera persona. Y, claro está, ¿por qué no empezar con el de su abuela, Ane?

La segunda época transcurre durante la Guerra Civil española, un periodo oscuro de España que para muchos significó miedo, hambre, represión, exilio, cárcel, muerte, desprestigio social y olvido. A través de los recuerdos de Ane de aquellos años, y de los testimonios que logra recoger Amaia, podemos conocer no solo las historias individuales, sino el destino que compartieron los habitantes de Beasáin (Guipúzcoa) cuando en el verano de 1936 entraron las tropas sublevadas (militares y aliados que se sublevaron contra el Gobierno de la Segunda República) y ocuparon el territorio.

Aquí me permito hacer un inciso. En la Guerra Civil la población se vio implicada y aquellas personas o grupos que potencial o realmente podrían suponer un “peligro” para cada uno de los bandos enfrentados fue controlada, vigilada y perseguida. A pesar de que aún existen lagunas, hay muchos libros sobre ese periodo que indican que no hubo diferenciación entre combatientes y no combatientes, testimonios sobre inocentes que, por un comentario inoportuno, o por ser acusados falsamente de pertenecer a un bando, o simplemente por estar en el lugar equivocado, en el momento equivocado, terminaron fusilados. Es decir, que existió represión por los dos bandos. En el caso concreto de Guipúzcoa, la hubo durante el periodo en que estuvo en manos de los republicanos, aunque es cierto que la ejercida por el bando sublevado fue más intensa, más duradera en el tiempo y la que tuvo mayores consecuencias. Me parece muy significativo que ese segundo periodo temporal con el que juega la autora de Verano del 36 tenga como trasfondo histórico la ocupación de Beasáin por los militares del bando “nacionalista” o sublevado, y más aún que sea narrado en primera persona por el personaje de Ane, buscando la empatía de sus lectores (principalmente, mujeres lesbianas) con este personaje, pero también trayendo a su memoria el miedo, la humillación pública, el hambre, la represión, la tortura, cuando no, la muerte que sufrieron miles de personas en una guerra sin sentido, con el objetivo de que un episodio tan terrible no vuelva a repetirse.

«Debemos tener presente el pasado para que no vuelva a repetirse».

Otro de los aspectos sobresalientes de la novela es que muestra el rol de la mujer en ambos periodos de la Historia. En el relativo a la Guerra Civil, Ane es una mujer joven, convencional (para esa época), dedicada a ayudar al padre en el caserío y el huerto, introvertida y poco relacionada socialmente, que asume los deseos del padre (el hombre) para convertirse, después, en una víctima pasiva de la guerra. Por su parte, el personaje de Marisa (del que no deseo hablar mucho para evitar spoiler), por el contrario, representa a una mujer más liberal, independiente económicamente, mejor informada y con ideas afines a la República y, por consiguiente, a favor de una educación laica, mixta y gratuita. Cuando estalla la Guerra Civil, tiene que huir perseguida por el bando sublevado, como sucedió en la realidad con muchos profesores republicanos, por ser considerada un “peligro” para la educación católica.

En 1981, los personajes de Amaia y Natalia representan a mujeres que cursan estudios, la primera Periodismo, la segunda, Derecho, ambas idealistas y defensoras de los derechos de la mujer. Amaia es valiente, inconformista y fiel a la libertad de expresión y al código deontológico en su profesión. Aunque al principio se muestra reticente a vivir con libertad el amor que siente por Natalia, el relato de su abuela, Ane, le da fuerza para hacerlo público.

No obstante, hay dos cuestiones que me han gustado menos. La primera, que hubo momentos en que pensé que la autora olvidó que Ane estaba contando su testimonio a su nieta. Aquella siempre se había mostrado reticente a hablar de su pasado con Amaia, de modo que cuando lo hace, no creí que su carácter conciliara con la confesión de ciertos detalles íntimos. La segunda, la falta de profundidad en la época relativa a 1981, en comparación con la de 1936. Aunque disfruté con las alusiones históricas, musicales y del séptimo arte, y salivé con nostalgia ante las referencias de la gastronomía vasca, mi mayor interés era conocer el pasado de Ane, de modo que hacia la mitad de la novela, estaba deseando pasar rápido los capítulos que se referían a Amaia, donde parecía que no pasaba gran cosa, y sumergirme de nuevo en la época de la guerra.

En contra de lo que pudiera parecer, Verano del 36 se lee en un par de tardes. Los capítulos son cortos y la alternancia entre ambas épocas contribuye al ritmo ágil de la narración. Aquí, he encontrado la pluma de Sonia Lasa más reflexiva, madura y reivindicativa, social y políticamente.

Verano del 36 es una novela sobre el amor de dos mujeres, pero también un aporte a la memoria histórica de España que pone en valor la defensa de las libertades y los avances logrados hasta la fecha en materia de derechos, en especial, aquellos relativos a la mujer. Una novela que cuenta con el estupendo prólogo de la escritora Mila Martínez.

Mi valoración: 4/5

Sonia Lasa es vasca de nacimiento (Beasáin, 1979) y andaluza de adopción. Estudió Periodismo y ha trabajado en varios medios. Tras su primera novela, Una receta inesperada, autopublicada (2016), le siguieron No me olvides (Egales, 2017) y Verano del 36 (Egales , 2019).

Verano del 36
FICHA TÉCNICA:
Título: Verano del 36
Autora: Sonia Lasa
Editorial: Egales
Fecha de publicación: 03/06/2019

Idioma: Español
Formato papel:
ISBN: 978-84-17319-56-4
Fecha de la edición: 2019
Encuadernación: Rústica
Dimensiones: 14 cm x 20,50 cm
Nº de páginas: 280

Formato ebook:
ISBN: 9788417319571 
Archivo: E-Book

Escrito por

Viajar, es mi pasión. La lectura, mi adicción. El café y el chocolate, mi sostén. Familia y amigos, mi conexión a tierra.

2 comentarios sobre “Un viaje a la memoria histórica: “Verano del 36”, de Sonia Lasa

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